Datos de tu alquiler
Ingresos
Gastos anuales
Tu rentabilidad real — comparada con la media nacional
Rentabilidad bruta
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Sin descontar gastos
Rentabilidad neta
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Descontando todos los gastos
Ingreso neto anual
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Lo que recibes realmente
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Desglose anual detallado
Impacto de un impago en tu rentabilidad
Protege la rentabilidad que acabas de calcular
Un impago de 8 meses puede destruir toda la rentabilidad anual. Un contrato blindado con MASC, cláusula de costas y protocolo de abandono reduce ese riesgo al mínimo.
Generar contrato blindado — 39€Preguntas frecuentes — Rentabilidad del alquiler 2026
¿Cuál es la rentabilidad media del alquiler en España en 2026?
La rentabilidad bruta media se sitúa en el 7,12% (febrero 2026), según datos de TaxDown. La rentabilidad neta, descontando IBI, comunidad, seguros y mantenimiento, ronda el 5%. La diferencia puede ser de hasta 2 puntos porcentuales entre ambas métricas.
¿Qué es la rentabilidad bruta y la neta?
La rentabilidad bruta es la relación entre los ingresos anuales y el precio de compra, sin descontar gastos. La rentabilidad neta descuenta todos los gastos (IBI, comunidad, seguros, mantenimiento, vacancia) y refleja lo que realmente ganas. La neta es el dato que importa para tomar decisiones.
¿Cuánto reducen los gastos la rentabilidad real?
En un alquiler típico de 900€/mes, los gastos anuales (IBI, comunidad, seguro, mantenimiento y un mes de vacancia) pueden sumar entre 2.000€ y 4.000€ anuales, reduciendo la rentabilidad neta entre 1 y 2,5 puntos respecto a la bruta.
¿Cómo afecta un impago a la rentabilidad?
Un impago de 8 meses en un alquiler de 900€/mes supone 7.200€ de rentas no cobradas, más 1.200-2.800€ de costes legales. En total, entre 8.000€ y 10.000€ — lo que equivale a entre 1 y 2 años de rentabilidad neta en un inmueble tipo. Un contrato con las protecciones correctas reduce significativamente este riesgo.
¿Puedo deducir gastos en el IRPF?
Sí. Los gastos relacionados con el alquiler (IBI, comunidad, seguros, reparaciones, intereses hipotecarios, amortización) son deducibles. Además, si el piso se alquila como vivienda habitual del inquilino, puedes aplicar una reducción del 50% sobre el rendimiento neto en el IRPF. Consulta con un asesor fiscal para tu caso concreto.